PREGUNTAS FRECUENTES


P: Soy estudiante universitario y los fines de semana, íbamos con mis amigos de la universidad a jugar en las mesas de casinos. Uno de ellos, se llegó a gastar el dinero que era pagar la boleta de la universidad, en un fin de semana. Aunque le hemos aconsejado, él sigue queriendo ir. Nosotros hemos dejado de ir, para evitar repetir la historia de mi amigo.

R:De un lado, tenemos a un grupo de amigos que asisten al casino, juegan en mesas, se divierten, pasan un momento de compartir y destinan un monto de dinero que no pone en riesgo sus estudios, esta es una conducta de Juego Responsable; y de otro lado, uno de los jóvenes gasta en el juego, un dinero destinado a un fin esencial: pago de estudios. Es importante que el grupo se mantenga unido, y no abandonarlo, lo deben animar a efectuar otras actividades de entretenimiento: practicar algún deporte en grupo; conversar con los padres o su círculo íntimo del joven, y alertar de esta conducta; poco a poco, lograremos mostrarle el error en el que se encontraba y que retome el interés por su carrera y por su futuro.


P: Soy ama de casa, y todas las tardes voy a la sala de máquinas tragamonedas, a escuchar a los cantantes y los grupos de música, que ganaron el concurso televisivo. Junto mi dinero y voy con una cantidad determinada, me reúno con algunas amigas vemos el show, en el casino nos invitan bocaditos y bebidas, pasamos un rato agradable, y nos divertimos. Una vez que acaba el show, nos vamos con lo que hemos ganado y en ocasiones perdido. ¿Eso es jugar responsablemente?

R:Hace usted muy bien en planificar sus salidas; como como bien lo señala asiste a jugar y pasar un rato de entretenimiento, destina un monto fijo del que puede disponer sin poner en riesgo las necesidades básicas suyas, ni de su familia. Se impone sus límites de tiempo y sabe que una vez concluido el show, debe ir a su casa, y compartir en familia con la satisfacción de haber disfrutado un espacio propio con sus amigas y con un espectáculo bonito como son las presentaciones de los artistas de la televisión.


P: Mi suegra tiene un puesto de ropa en el mercado, en las últimas semanas, en las tardes se va a jugar al Casino, hay días que no ha regresado a su negocio, y su personal ha cerrado el puesto. Al llegar a su casa tarde, mi suegro la espera muy molesto porque la estuvo esperando para cenar y ella le responde: “se me pasó la hora sin darme cuenta”. ¿Mi suegra tiene problemas con el juego?

R: Ocasionalmente, en la primera etapa encontramos en el juego un distractivo, que nos hace olvidar nuestros problemas, y llegamos a perder la noción del tiempo, y hace que descuidemos lo más importante: nuestra familia, nuestro negocio. Jugar con responsabilidad, es asumir, decidir cuándo y cuánto vamos a jugar.

Sería bueno que hable con su suegra y le haga ver que un juego sin límites pueden conducir a problemas a nivel personal, familiar, económico y emocional. De seguir en esta conducta, puede informarle que existe un registro para que se inscriba y le impidan el ingreso a estas salas y con ayuda profesional retome actividades que le resulten beneficiosas a su vida plena. Formulario de inscripción de registro LDP


P: Mi primo es empresario, y su trabajo básicamente es visitar a clientes, sin embargo le gusta apostar en los partidos de la Champions League, ha afiliado su tarjeta de crédito a una cuenta en una casa de apuestas, y en temporadas que hay partidos, se gasta fortunas en las apuestas. Él siempre dice que gana, sin embargo mis sobrinos cuentan que mientras duran los partidos, se pone muy irascible, se desespera, grita y se enoja mucho.

R: Hoy en día las apuestas en línea, han cobrado un interés especial, estamos presenciando en vivo partidos de fútbol de todo el planeta, con presencia de las más destacadas figuras del futbol mundial. Sin embargo, no debemos olvidar que lo importante en un encuentro futbolístico es disfrutar; cuando dejamos de disfrutar de esta pasión, y empiezan cuadros de ansiedad, de angustia y depresión, por la “emoción de las apuestas” sólo alejaremos a nuestros seres queridos y habrá una quiebra del núcleo familiar.

De no poder detener las apuestas, sería bueno consultar con un especialista en salud mental, ellos nos pueden ayudar a cesar en esta conducta; y acudir al banco para solicitar el bloqueo de la tarjeta para este tipo de establecimientos.